viernes, 26 de febrero de 2016

A Todo Gas

El comienzo de cada temporada de Juego de Tronos, serie de la que somos fans, es una excusa perfecta para quedar un día a la semana, tanto para ver la serie, vernos nosotras, reírnos, comentar y prepararnos buenas cenas. Cada semana quedamos en una casa diferente, y cocinamos una receta diferente.
Uno de esos días fuimos al piso que una de nosotras tiene vacío, el cual hemos bautizado como “casa de la abuela”. Y ahí estábamos, a las 21:00 de la noche con todo preparado y listo para hacer unas fajitas de cena, cuando ocurrió lo siguiente:


  • Enciende el fuego G.
  • Vale, pero hay que poner la bombona de butano y yo no sé, hazlo tú.
  • Pues la hemos liado,yo tampoco sé. Siempre que venimos lo hace Ñ, pero no debe ser muy difícil.


Y tras más de doce intentos para colocar (no sabemos ni cómo nombrarlo) el regulador/alcachofa/cabeza a la bombona, estando ya un poco desesperadas y hambrientas, tuvimos la genial idea de buscar un tutorial en Google (porque en internet está todo) sobre como poner una bombona de butano. Acabamos en una página dirigida a Erasmus viendo el siguiente vídeo (¡¡lo ponemos por si a alguien le hace falta!!):



Así que imaginad el panorama, viendo el vídeo a la vez que intentábamos solucionar aquello.
A todo esto eran ya las 21:45, y el hambre apretaba, las bolsas de aperitivo se estaban acabando y no teníamos fuego, entonces consideramos dos opciones: Una, pedirle ayuda a la vecina y que nos pusiera la bombona, automáticamente descartada por orgullo. Y opción dos llamar al telepizza.
Ya con el móvil en la mano, volvimos a tener otra idea genial y pensamos y si ¿hacemos las fajitas en el horno?. Fue una idea brillante, cambiamos todo a un recipiente de horno y ¡tan sólo dos horas después cenamos y vimos un capítulo!.


Como consejo para hacer esta receta tan sana, no tengáis ni prisa ni hambre, ¡hay que empezar temprano a cocinar!.

Échate Otro.

No hay comentarios:

Publicar un comentario