jueves, 17 de marzo de 2016

Desconexión

 “There's a place I go to
Where no one knows me
It's not lonely
It's a necessary thing
It's a place I made up
Find out what I'm made of
The nights I've stayed up
Counting stars and fighting sleep”

Con estas líneas empieza una de las canciones que desde hace unos meses se escucha en la radio con bastante frecuencia, la canción se llama “Catch and Release” y su autor es Matt Simons.

Al escuchar la canción, y pensar en “un lugar donde voy y nadie me conoce”, me vienen a la mente miles de sitios en los que ya he estado (¡¡y por supuesto volvería encantada!!) y otros tantos a los que me gustaría ir. Pero hay uno en particular que encaja perfectamente en la descripción de la canción (la única diferencia es que éste sí existe y no es un lugar inventado, “make up” significa inventar, ¡por si hay algún despistado!). Siempre que puedo me escapo me encanta la tranquilidad y el sosiego que se produce en mí cuando estoy allí. 
Prácticamente no hay ruido, se respira mejor, no suele haber mucha gente, puedes pasear, correr,leer un libro tranquilamente, jugar al balón, sentarte a disfrutar del paisaje, o simplemente pensar con calma y todo esto sin que nadie te perturbe. 
Es muy probable que quien esté leyendo esto ahora mismo, también tenga en mente un lugar parecido, un lugar al que nos gusta ir de vez en cuando, en el que cogemos el aire que a veces puede parecer que nos falta, en definitiva un lugar en el que desconectar, donde no utilicemos el móvil, bien por voluntad propia o bien porque no haya cobertura (¡suena raro, pero estos lugares todavía existen!), donde no podamos conectarnos a internet, donde no tengamos que estar pendientes del reloj para llegar a un sitio u otro,etc.

Quizás ahora sea el momento perfecto para desconectar,dejar atrás los problemas e inquietudes, aparcar por unos días las preocupaciones y retomarlas, ya descansados y con las pilas puestas, a la vuelta de las vacaciones,desde otro punto de vista, con otra perspectiva. Y seguramente tras esos días de desconexión total (aunque pueda resultar difícil conseguirlo), nuestros mismos problemas nos parecen diferentes y probablemente tengamos más fuerza y voluntad para afrontarlos e incluso puede que hasta ¡nos resulten graciosos!

Y si eres de los que no puedes disfrutar de unos días de fiesta ahora, ¡no pasa nada!. Hay otras maneras de desconectar sin necesidad de que sean vacaciones, de hecho todos deberíamos probarlas de vez en cuando. Un método bastante utilizado que leí hace algún tiempo, no sé decir dónde exactamente, es algo parecido a lo siguiente:

Durante 5 o 10 minutos diarios o al menos una vez por semana, dedica exclusivamente ese tiempo a prestarte atención a ti mismo, es decir a poner atención en tu cuerpo, tus sentimientos, tus pensamientos y en todo lo que te rodea en ese momento de soledad. En ese tiempo hay que intentar no cambiar nada, simplemente observar en silencio.

Al principio puede parecer extraño, incluso incómodo, pero pasados unos días y tras haber practicado, esos 5-10 minutos nos pueden ser muy útiles para analizar diferentes aspectos de nuestra vida. ¡¡Y de paso desconectar!!





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