lunes, 7 de marzo de 2016

Tiempo

Ya lo dijo Albert Einstein en su famosa teoría de la relatividad, “el tiempo es relativo”, lógicamente no lo expresó con estas palabras, pero no es momento ahora de explicar la teoría de la relatividad y esa frase resume perfectamente lo que hoy quiero contar.

Efectivamente yo puedo corroborar que el tiempo es relativo. Hay minutos que parecen horas y minutos que parecen segundos. Y un minuto parecerá una hora, un segundo, o simplemente un minuto dependiendo de cómo lo percibamos, de lo que esté ocurriendo a nuestro alrededor y sobre todo de cómo lo estemos viviendo.

Por un lado hay momentos que nos gustarían que jamás acabasen,por ejemplo una comida con amigas, una noche de fiesta,un atardecer en la playa, una bonita velada con alguien especial, un paseo, una conversación, etc. En definitiva horas o minutos que parecen segundos, y que cuando te das cuenta realmente del tiempo que ha pasado mirando el reloj (¡¡aunque este tiempo también sea relativo, ya lo explicaremos otro día!!) te dices a ti mismo, o en voz alta, “se ha pasado volando”. Einstein lo explicaba de esta excelente manera, que no es ni más ni menos lo que vengo diciendo desde el principio:

"Cuando cortejas a una bella muchacha, una hora parece un segundo. Pero si te sientas sobre carbón al rojo vivo, un segundo parecerá una hora. Eso es relatividad" A. Einstein

Por el contrario, hay otros momentos que deseamos que se acaben lo más rápido posible, ya sea porque te estas aburriendo soberanamente, porque está siendo un momento vergonzoso o porque estás pasando un mal trago. En este caso el reloj siempre parece jugar en nuestra contra y parece que no pasa el tiempo, y lo que podría ser un maravilloso minuto lo percibimos como una eternidad

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Sin embargo, lo que realmente a mi me gustaría sería poder parar el tiempo de vez en cuando, para que un día perfecto nunca acabase, para que ese atardecer en la playa fuera eterno, para que las vacaciones de verano de la infancia no se hubieran acabado, y para otras miles de cosas quizás más útiles que estas.
Pero sobre todo hay veces en los que me encantaría parar el tiempo no para que no acabase algo, todo lo contrario, sino para evitar que llegará ese día en el que finalmente te tienes que enfrentar a la cruda realidad.
Desgraciadamente o afortunadamente, según se mire, el tiempo no se puede parar y lo que tenga que pasar pasará. Para evitar que algo pase debemos ser conscientes de nuestros actos y saber hacia dónde nos movemos. Para recordar un momento especial, el ser humano tiene una “cosa” llamada memoria y creedme cuando digo que es muy útil en estas situaciones, y si no pues siempre podremos hacer una foto para que no se nos olvide.

Y finalmente deciros que he escrito todo esto para decir que no quiero que llegue el día de enfrentarme a la realidad, porque a veces puede ser muy dura.
Pero aparte de que el tiempo es relativo, también se dice que “el tiempo pone a cada uno en su sitio”. Y me aferro a esta última frase como si fuera un clavo ardiendo.

R

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